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América Latina

Una propuesta para lanzar una stablecoin vinculada al dólar en Venezuela vuelve a poner sobre la mesa el papel de los activos digitales en economías con controles cambiarios. La idea, planteada por Alejandro Grisanti, apunta a resolver trabas en el acceso y distribución de divisas, especialmente para pequeñas y medianas empresas, en línea con un diagnóstico más amplio sobre las fallas estructurales del sistema cambiario local.

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  • Alejandro Grisanti, CEO de Ecoanalítica, propuso una stablecoin vinculada al USD para Venezuela.

  • La iniciativa buscaría eludir los controles cambiarios y mejorar la distribución de dólares.

  • El planteamiento pone el foco en las necesidades de pequeñas y medianas empresas del país.

🚨 Propuesta de stablecoin en Venezuela para eludir controles cambiarios 🚨

Alejandro Grisanti, CEO de Ecoanalítica, sugiere una moneda digital vinculada al dólar.

Buscan mejorar el acceso a divisas para pequeñas y medianas empresas.

Enfrentan dificultades operativas en la… pic.twitter.com/JisRsjbGym

— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) April 20, 2026

Venezuela vuelve a aparecer en la conversación regional sobre activos digitales tras una propuesta enfocada en el uso de una stablecoin vinculada al dólar estadounidense. La idea fue planteada por Alejandro Grisanti, CEO de la firma de consultoría económica Ecoanalítica, y se enmarca en un diagnóstico más amplio sobre las limitaciones operativas del sistema cambiario venezolano.

En un informe publicado a inicios de mes, Grisanti propuso una stablecoin atada al dólar estadounidense (USD) como mecanismo para eludir los controles cambiarios vigentes en el país. El planteamiento también busca atender un problema muy concreto: las dificultades de distribución de dólares para pequeñas y medianas empresas.

En el informe, Ecoanalítica identifica fallas en la canalización de divisas más que en su disponibilidad, señalando que una parte relevante de los dólares en el sistema financiero local permanece subutilizada o con restricciones operativas.

La propuesta surge en un contexto donde las stablecoins han ganado relevancia en América Latina como herramientas para pagos, ahorro y cobertura frente a la volatilidad monetaria. En economías con restricciones cambiarias o acceso desigual a divisas, estos instrumentos suelen presentarse como una vía digital para mover valor con menos fricciones. En el caso venezolano, el informe también reconoce explícitamente este fenómeno y plantea que “se sugiere evaluar la implementación de un sistema basado en stablecoins integradas al sistema financiero formal, bajo regulación estricta y con mecanismos de cumplimiento AML/KYC.”

Aunque el reporte no ofrece detalles técnicos sobre el diseño del activo, la entidad emisora ni el eventual marco legal, sí deja clara la intención central de la iniciativa: crear una referencia digital al dólar que pueda circular con mayor facilidad dentro de la economía venezolana, complementando —o incluso sustituyendo parcialmente— mecanismos tradicionales que hoy presentan fricciones operativas.

Una propuesta enfocada en los controles cambiarios

El punto de partida de la idea es el sistema de controles cambiarios que ha marcado por años el funcionamiento financiero de Venezuela. En la práctica, este tipo de restricciones suele complicar el acceso formal a divisas y elevar los costos operativos para empresas que necesitan pagar proveedores, importar insumos o preservar liquidez en una moneda más estable. El informe de Ecoanalítica profundiza en este punto, señalando que la oferta oficial de divisas está altamente concentrada y que amplios sectores —especialmente pymes— quedan excluidos del acceso directo, recurriendo en muchos casos a mercados paralelos o soluciones informales.

En ese entorno, una stablecoin vinculada al USD podría operar como una herramienta para facilitar transferencias y pagos sin depender por completo de los canales tradicionales. Para muchas empresas pequeñas, la dificultad no solo está en obtener dólares, sino en recibirlos, distribuirlos y utilizarlos con rapidez dentro de sus cadenas de operación, especialmente en un sistema donde históricamente han existido restricciones para movilizar fondos hacia el exterior o realizar pagos internacionales.

Ese detalle es precisamente uno de los puntos subrayados por Grisanti. De acuerdo con lo reseñado, el economista plantea que una moneda estable podría ayudar a resolver los problemas de distribución de dólares para pequeñas y medianas empresas, un segmento que suele tener menos margen financiero y menor capacidad para absorber costos derivados de restricciones cambiarias.

El informe también advierte que estas distorsiones han incentivado prácticas de arbitraje y ampliado la brecha entre el tipo de cambio oficial y el de mercado, generando ineficiencias económicas relevantes.

El interés por este tipo de instrumentos también se conecta con una tendencia más amplia en la región. En varios países latinoamericanos, el uso de stablecoins ha crecido como respuesta a la inflación, a la depreciación de monedas locales y a las limitaciones del sistema bancario para ciertas operaciones transfronterizas o de resguardo de valor.

Por qué las pymes están en el centro del debate

Las pequeñas y medianas empresas suelen ser las más expuestas cuando una economía enfrenta trabas para acceder a moneda dura. Suelen depender de flujos constantes de caja, tienen menor poder de negociación y, en muchos casos, no cuentan con estructuras sofisticadas para cubrir riesgos cambiarios.

Cuando la disponibilidad de dólares es irregular, estas empresas pueden ver afectadas compras de inventario, pagos a proveedores y planificación financiera. Por eso, una solución digital referenciada al USD podría ser vista como una infraestructura complementaria, capaz de reducir tiempos y simplificar movimientos de valor dentro del ecosistema comercial.

El informe de Ecoanalítica añade que la exclusión de este segmento del sistema oficial ha sido uno de los principales factores que ha desplazado actividad hacia mercados paralelos, reforzando la necesidad de soluciones alternativas.

Sin embargo, el simple hecho de proponer una stablecoin no resuelve por sí mismo los desafíos de implementación. Harían falta definiciones sobre respaldo, gobernanza, custodia, convertibilidad y supervisión. También sería clave conocer cómo se integraría con comercios, plataformas de pago y actores financieros ya presentes en el mercado venezolano.

El contexto regional de las stablecoins

La noticia se enmarca además en un momento en que las monedas de América Latina han mostrado un desempeño destacado frente a otras referencias, según sugiere el encabezado original difundido por la fuente. Ese telón de fondo añade una capa de interés al debate, porque combina la evolución del mercado cambiario regional con el auge de soluciones digitales basadas en dólar.

En América Latina, las stablecoins han encontrado casos de uso que van desde remesas hasta pagos entre empresas, resguardo de ahorros y arbitraje de liquidez. Su crecimiento se ha visto impulsado por una demanda constante de exposición al dólar, especialmente en países donde las monedas locales enfrentan episodios de volatilidad o pérdida de poder adquisitivo.

Venezuela ha sido uno de los mercados donde el interés por alternativas digitales al dinero tradicional ha sido más visible durante los últimos años. Tanto por necesidad como por adaptación tecnológica, usuarios y comercios han explorado distintas formas de pagos electrónicos, criptomonedas y referencias dolarizadas para realizar transacciones cotidianas. En paralelo, desarrollos recientes —como el levantamiento de sanciones por parte de Estados Unidos al Banco Central de Venezuela— introducen un nuevo elemento en la ecuación, al permitir una mayor conexión del sistema financiero local con redes internacionales y potencialmente mejorar la canalización formal de divisas.

En ese marco, una stablecoin local o adaptada a necesidades específicas del mercado venezolano podría tener atractivo si logra resolver problemas reales de acceso, costo y usabilidad. No obstante, su viabilidad dependería de factores regulatorios, tecnológicos y de confianza, elementos esenciales para cualquier activo cuya estabilidad repose en una promesa de paridad con el dólar.

Lo que se sabe y lo que aún falta por definir

Hasta ahora, la propuesta de Grisanti se conoce en términos generales. No se han difundido detalles sobre si la stablecoin sería pública o privada, si operaría sobre una red blockchain específica, ni cuál sería el mecanismo exacto para mantener su vínculo con el USD.

Tampoco hay información sobre participación estatal, respaldo bancario o alianzas con actores del sector fintech. Estos puntos son decisivos, porque una stablecoin diseñada para uso empresarial necesita claridad jurídica y operativa si aspira a ser adoptada por negocios que ya trabajan bajo presión financiera. El propio informe de Ecoanalítica sugiere que cualquier implementación debería integrarse al sistema financiero formal y acompañarse de reglas claras, transparencia institucional y coordinación con actores internacionales.

Otro elemento ausente es la escala del proyecto. No está claro si apunta a un piloto acotado, a una infraestructura para pagos comerciales o a un instrumento de circulación más amplia. Cada enfoque implicaría retos distintos de cumplimiento, auditoría y gestión de riesgos.

Lo cierto es que la propuesta vuelve a poner en discusión el potencial de las stablecoins como herramientas funcionales en economías complejas. Más allá del entusiasmo tecnológico, el punto central seguirá siendo el mismo: si pueden resolver problemas concretos de acceso a dólares y de distribución de liquidez para actores productivos que hoy enfrentan limitaciones estructurales.

En un escenario donde algunas restricciones externas comienzan a flexibilizarse, el foco podría desplazarse progresivamente hacia la capacidad interna del sistema para adaptarse y ejecutar reformas.

En ese sentido, la mención difundida por BSC News abre una conversación relevante para Venezuela y para la región. Si bien aún faltan definiciones, el planteamiento de una stablecoin vinculada al dólar refleja cómo las finanzas digitales siguen siendo exploradas no solo como innovación, sino como respuesta a restricciones económicas persistentes.

Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 
 
 

Las autoridades de Paraguay arrestaron a 10 jóvenes de entre 18 y 20 años, acusados de robar USD $1,2 millones de cuentas bancarias y billeteras electrónicas, y de convertir parte de esos fondos en criptomonedas para presunto lavado de dinero.***

  • La policía paraguaya informó la detención de 10 sospechosos en Itapúa y la incautación de USD $400.000 en criptomonedas.

  • La fiscal Irma Llano afirmó que la red usó mulas de dinero y plataformas OTC para convertir fondos robados en criptoactivos.

  • Una inversora denunció una oferta “extrañamente alta” por sus criptomonedas, lo que ayudó a despertar sospechas sobre la operación.

🚨 Paraguay: 10 jóvenes arrestados por un robo de USD $1.2 millones y lavado con criptomonedas

La policía confiscó USD $400.000 en criptoactivos.

El presunto cabecilla tiene solo 18 años.

Operaron usando mulas y plataformas OTC para ocultar el rastro del dinero.

La fiscalía… pic.twitter.com/zvn99uFKKF

— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) April 17, 2026

La policía de Paraguay informó el arresto de 10 personas de entre 18 y 20 años, sospechosas de integrar una red que habría robado USD $1.200.000 de cientos de cuentas bancarias y billeteras electrónicas. Según la investigación, el grupo también habría intentado blanquear parte del dinero mediante la compra de criptomonedas.

En el operativo, las autoridades confiscaron alrededor de USD $400.000 en criptomonedas, fondos que presuntamente fueron utilizados para ocultar el rastro del dinero sustraído. El caso vuelve a poner bajo foco el uso de activos digitales en esquemas de lavado, una práctica que sigue apareciendo en investigaciones de distintos países.

De acuerdo con la fiscal Irma Llano, la estructura criminal se apoyaba en una red de mulas de efectivo y de tarjetas, quienes aportaban información personal y datos de cuentas bancarias. Tras vaciar las cuentas de las víctimas, los miembros de la banda convertían el dinero en criptomonedas.

El caso fue reportado por DL News, que señaló que todos los sospechosos fueron arrestados en la provincia de Itapúa. La fiscal añadió que la red de mulas comprendería “al menos a 400 personas”, una cifra que sugiere un alcance mucho mayor que el de los primeros detenidos.

Una red joven, pero de gran alcance

Uno de los elementos que más ha llamado la atención de los investigadores es la edad de los implicados. El presunto cabecilla tiene 18 años y fue identificado por la policía solo como Alex, sin que se revelara su apellido.

Medios locales citados en la investigación indicaron que los presuntos cerebros del grupo se habían graduado recientemente en la misma escuela secundaria. Ese detalle ha reforzado la percepción de que se trató de una operación organizada por jóvenes con conocimientos suficientes para atacar cuentas digitales y movilizar fondos con rapidez.

La policía sostiene que los sospechosos hackearon y vaciaron decenas de cuentas bancarias y billeteras electrónicas de personas desprevenidas. Durante las redadas realizadas en distintos puntos de Itapúa, los agentes también incautaron vehículos, equipos informáticos y teléfonos móviles.

Además de los 10 arrestos ya ejecutados, los tribunales han emitido decenas de órdenes de captura. Según la fiscalía, la policía se preparaba para lanzar una nueva serie de redadas, lo que indica que la investigación sigue abierta y que podrían aparecer más implicados.

Cómo operaba el presunto lavado con criptomonedas

Para lectores menos familiarizados con este tipo de casos, las criptomonedas no son en sí mismas una herramienta de delito. Sin embargo, algunos grupos criminales intentan usarlas para mover valor con rapidez, fragmentar operaciones y dificultar el seguimiento del dinero si las autoridades no actúan a tiempo.

En este caso, la fiscal Irma Llano explicó que, tras utilizar las cuentas de las mulas para canalizar el dinero robado, la banda recurría a plataformas de comercio extrabursátil, conocidas como OTC, para convertir el efectivo en criptomonedas. Ese tipo de operaciones permite negociar de forma directa fuera de un libro de órdenes público tradicional.

La investigación sostiene que el grupo ofrecía comprar criptomonedas a más del doble, e incluso al triple, del valor de mercado. La aparente lógica detrás de esa estrategia era cerrar los tratos con mayor velocidad y así completar el proceso de conversión antes de levantar alertas.

Sin embargo, ese mismo método terminó generando sospechas. Una inversora en criptomonedas de la ciudad de Encarnación recibió una oferta que la policía describió como “extrañamente alta” y decidió reportarla en su comisaría local. Ese aviso ayudó a dar visibilidad a la maniobra que estaban siguiendo los sospechosos.

Mientras tanto, las mulas recibían una “cuota de alquiler” mensual por prestar sus cuentas bancarias, además de comisiones por cada transacción, según la fiscal. Ese sistema, frecuente en esquemas de fraude financiero, permite dispersar movimientos entre múltiples cuentas para complicar la trazabilidad del dinero.

El crecimiento de la operación y las señales de ostentación

De acuerdo con la fiscalía, la banda comenzó a robar dinero en las primeras semanas del año. No obstante, Llano indicó que la actividad del grupo “se disparó” en marzo, lo que sugiere un aumento acelerado en el volumen de operaciones y posiblemente en el número de víctimas.

Ese crecimiento también se habría reflejado en la conducta de varios integrantes. La policía dijo que los sospechosos habían “hecho ostentación de su dinero” mediante la compra de coches de lujo y el alquiler de apartamentos costosos, una exposición que pudo haber contribuido a atraer atención sobre sus movimientos.

Otro dato relevante es que algunas de las presuntas mulas se entregaron voluntariamente en comisarías, según Llano. Esa reacción puede interpretarse como un intento de cooperación ante el temor de quedar vinculadas a una estructura de fraude y lavado de mayor escala.

En contextos como este, la ostentación suele convertirse en un error recurrente. Aunque el dinero digital puede moverse con rapidez, los cambios bruscos en el estilo de vida, el uso repetido de cuentas de terceros y las ofertas fuera de mercado suelen terminar activando alertas entre particulares, entidades financieras y autoridades.

Criptomonedas y lavado: un problema bajo vigilancia global

El caso paraguayo se suma a una tendencia internacional en la que grupos criminales continúan usando activos digitales como parte de esquemas de lavado, pese al aumento de controles por parte de agencias de seguridad y reguladores. El atractivo principal suele ser la velocidad de transferencia y la posibilidad de operar a través de múltiples intermediarios.

Eso no significa que las criptomonedas sean anónimas por definición. De hecho, muchas redes públicas permiten rastrear transacciones con herramientas forenses especializadas. El desafío aparece cuando los fondos se mueven a través de cuentas de terceros, operaciones OTC, billeteras sucesivas o estructuras diseñadas para ocultar el origen del dinero.

Como referencia reciente, en enero el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a un ciudadano venezolano de usar la stablecoin USDT de Tether para lavar alrededor de USD $1.000 millones para redes criminales. Ese antecedente muestra que los activos digitales siguen apareciendo en expedientes vinculados con delincuencia financiera transnacional.

En Paraguay, la investigación todavía está en marcha y las autoridades buscan ampliar el mapa completo de la red. Por ahora, el caso deja una combinación inquietante de elementos: sospechosos muy jóvenes, una estructura extensa de mulas, hackeos a cuentas financieras y una conversión acelerada a criptomonedas para presuntamente borrar el rastro del dinero robado.

Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 
 
 

Binance Latinoamérica anunció la incorporación de nuevos métodos de pago para su servicio P2P en Venezuela, una actualización que permitirá a los usuarios operar a través del Banco del Tesoro, el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco de Venezuela.***

  • Binance P2P agregó tres nuevos métodos de pago disponibles en Venezuela.

  • Los usuarios ahora pueden operar con Banco del Tesoro, Banco Digital de los Trabajadores y Banco de Venezuela.

  • La actualización amplía las alternativas de transacción local dentro del mercado P2P de la plataforma.

🚨 Actualización clave en Venezuela 🚨

Binance incorpora nuevos métodos de pago en su plataforma P2P.

Ahora, los usuarios pueden operar con el Banco del Tesoro, Banco Digital de los Trabajadores y Banco de Venezuela.

Esto amplía las opciones locales para la compra y venta de… pic.twitter.com/SS3UmseiCz

— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) April 16, 2026

Binance P2P amplió sus métodos de pago disponibles en Venezuela. La novedad fue comunicada por @BinanceLATAM, que informó la incorporación de nuevas opciones bancarias para los usuarios que operan dentro de este segmento de la plataforma.

De acuerdo con el anuncio, desde ahora es posible operar en Binance P2P utilizando el Banco del Tesoro, el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco de Venezuela. La actualización se centra en el mercado venezolano y apunta a ampliar las alternativas de pago locales para quienes compran y venden criptoactivos entre pares.

El mercado P2P, o peer-to-peer, permite que dos usuarios intercambien activos directamente entre sí, mientras la plataforma facilita el encuentro entre oferta y demanda. En ese modelo, los métodos de pago locales son un elemento clave, ya que suelen definir la rapidez y la conveniencia con la que se concretan las operaciones.

En ese contexto, la incorporación de nuevos bancos puede ser relevante para usuarios que dependen del sistema financiero nacional para liquidar sus transacciones. Cuantas más entidades compatibles existan, mayor suele ser la flexibilidad para coordinar pagos entre compradores y vendedores dentro del ecosistema P2P.

Nuevas opciones para usuarios en Venezuela

La información difundida por Binance Latinoamérica fue puntual y se limitó a confirmar los nuevos métodos habilitados. Según indicó la compañía, los usuarios en Venezuela ya pueden operar con el Banco del Tesoro, el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco de Venezuela dentro de Binance P2P.

El anuncio no incluyó detalles adicionales sobre cambios en comisiones, límites operativos o ajustes en las condiciones del servicio. Tampoco precisó si la actualización aplica a todos los usuarios de inmediato o si su despliegue será gradual, por lo que el dato confirmado es exclusivamente la disponibilidad de estas tres instituciones como métodos de pago.

Para el público menos familiarizado con este tipo de servicios, Binance P2P funciona como un mercado en el que los usuarios publican anuncios de compra o venta de criptomonedas. La plataforma actúa como intermediaria en la custodia temporal de los activos hasta que se confirma el pago entre las partes.

En países donde las transferencias bancarias locales son esenciales para completar operaciones, la presencia de más bancos compatibles suele facilitar la participación de nuevos usuarios. También puede reducir fricciones al momento de encontrar contrapartes que utilicen la misma entidad financiera.

El papel del P2P en mercados con pagos locales

El comercio P2P ha ganado relevancia en distintos mercados de América Latina, especialmente en entornos donde los usuarios buscan opciones de acceso más directas a criptomonedas. En estos casos, la integración de métodos de pago domésticos suele ser uno de los factores más observados por la comunidad.

En Venezuela, este tipo de herramientas ha tenido visibilidad durante años debido a la importancia de los pagos bancarios locales en la actividad cotidiana. La posibilidad de operar con más instituciones puede resultar útil para quienes ya participan en el mercado y para quienes evalúan sumarse usando canales que les resultan conocidos.

Aun así, el anuncio conocido hasta ahora no ofrece cifras sobre volumen esperado, número de usuarios potencialmente beneficiados ni impacto proyectado en la actividad de Binance P2P dentro del país. Por esa razón, cualquier valoración sobre su alcance debe mantenerse dentro de un plano estrictamente contextual.

Lo concreto es que la plataforma ahora reconoce tres nuevas vías de pago vinculadas a bancos venezolanos específicos. Ese dato, aunque breve, es relevante porque muestra un ajuste operativo orientado a la experiencia local de los usuarios que usan transferencias bancarias para concretar intercambios de criptomonedas.

Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 
 
 
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