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Blockchain

Input Output, la firma de ingeniería más asociada al desarrollo de Cardano, presentó nueve propuestas por USD $46,8 millones para 2026. La solicitud, menor a la del año pasado, busca financiar mejoras de escalado con Leios y la llegada de Bitcoin DeFi mediante Pogun, en una votación que también medirá cuánto ha madurado la gobernanza de la red.

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  • Input Output redujo su solicitud al tesoro de Cardano de USD $97,5 millones a USD $46,8 millones.

  • Las propuestas se centran en Leios, una actualización que apunta a superar las 1.000 transacciones por segundo, y Pogun, un sistema para Bitcoin DeFi en Cardano.

  • La votación, a cargo de unos 1.000 DReps hasta el 24 de mayo, pondrá a prueba si Cardano trata a Input Output como a cualquier otro solicitante.

🚨 Cardano solicita USD $46,8 millones para escalar su red y llevar Bitcoin DeFi a ADA

La propuesta incluye dos actualizaciones clave:

Leios, que promete más de 1.000 transacciones por segundo

Pogun, para conectar BTC con finanzas descentralizadas en Cardano

La votación… pic.twitter.com/e7Q02F2Zad

— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) April 23, 2026

Input Output, la principal firma de ingeniería detrás de Cardano, presentó nueve propuestas de financiación por un total de USD $46,8 millones para el ciclo de votación de 2026. La cifra representa cerca de la mitad de los USD $97,5 millones que solicitó en 2025 y marca, según la propia empresa, el inicio de una reducción gradual de su dependencia del tesoro comunitario.

La solicitud no solo tiene un componente financiero. También se ha convertido en una prueba política para Cardano, porque permitirá medir si la estructura de gobernanza ampliada de la red trata a Input Output como a cualquier otro aspirante a fondos, o si todavía conserva una posición privilegiada por su papel histórico en la construcción del protocolo.

De acuerdo con la información reportada por CoinDesk, las propuestas están concentradas en dos ejes principales. El primero es una importante actualización de consenso llamada Leios. El segundo es Pogun, un sistema diseñado para llevar finanzas descentralizadas basadas en Bitcoin hacia Cardano.

En redes como Cardano, el tesoro comunitario se alimenta con comisiones de la propia blockchain. Luego, representantes elegidos por la comunidad votan cómo asignar esos recursos a iniciativas de desarrollo. Durante años, Input Output ha sido el mayor receptor de esos fondos porque emplea a buena parte de los ingenieros responsables del software base de la red.

Una solicitud menor en medio de un cambio de modelo

La reducción de la petición para 2026 es presentada por Input Output como el primer paso concreto de un plan más amplio. La empresa dijo que su intención es disminuir cada año el monto que solicita, hasta poder sostener sus operaciones con ingresos propios y dejar que los recursos del tesoro se distribuyan entre más grupos de ingeniería independientes.

Ese matiz es importante para entender el momento actual de Cardano. La red ha intentado evolucionar desde un modelo donde una sola organización concentra gran parte del desarrollo, hacia un esquema con más actores, más competencia por recursos y mayores controles sobre la ejecución técnica.

Input Output incluso anticipó que, hacia finales de 2026, equipos más pequeños y especializados podrían asumir gran parte del trabajo que hoy realiza internamente. Mencionó a las firmas VacuumLabs y Midgard Labs, enfocadas en capas específicas del software de Cardano.

En términos prácticos, la votación actual no solo decide si se financian ciertas mejoras. También funciona como un termómetro sobre qué tan dispuesta está la comunidad a diversificar el mapa de desarrolladores que sostienen la red.

Leios, la apuesta por llevar a Cardano por encima de 1.000 TPS

La propuesta de mayor peso dentro del paquete busca financiar Leios, una actualización de consenso que Input Output afirma podría aumentar la capacidad de procesamiento de Cardano entre 10 y 65 veces. El objetivo declarado es superar las 1.000 transacciones por segundo (TPS).

Si ese rendimiento se alcanza, Cardano pasaría de ser vista como una cadena relativamente más lenta a competir, al menos en capacidad bruta de procesamiento, con Solana y con algunas de las redes de capa 2 más rápidas del ecosistema Ethereum. Ese punto es relevante en un mercado donde la velocidad, el costo y la experiencia de usuario siguen siendo factores decisivos para atraer aplicaciones y capital.

Leios tiene una versión de prueba prevista para junio. El despliegue completo, según el calendario planteado por la empresa, está proyectado para finales de este año. Como ocurre con la mayoría de las actualizaciones de infraestructura, el reto no será solo aumentar el rendimiento, sino hacerlo sin comprometer seguridad, estabilidad o descentralización.

Para lectores menos familiarizados con el tema, una mejora de consenso afecta el modo en que una blockchain organiza, valida y ordena transacciones. Por eso, cualquier avance en esta capa puede impactar de forma directa la velocidad de la red, la capacidad para ejecutar aplicaciones complejas y la competitividad frente a otras cadenas.

Pogun y la ofensiva de Cardano hacia Bitcoin DeFi

La segunda propuesta insignia es Pogun, un sistema pensado para llevar finanzas descentralizadas basadas en bitcoin a Cardano. La idea es que los tenedores de BTC puedan pedir prestado y obtener rendimiento sobre sus activos a través de Cardano, sin ceder la custodia a un intermediario centralizado.

Ese detalle es central, porque uno de los grandes debates en torno a Bitcoin DeFi consiste en cómo habilitar usos financieros más avanzados sin obligar a los usuarios a depositar sus monedas en terceros. En teoría, Pogun busca resolver parte de esa tensión conectando la liquidez de bitcoin con la infraestructura programable de Cardano.

El componente de préstamos de Pogun tiene previsto un lanzamiento público en el segundo trimestre. Si logra ejecutarse como promete, Cardano buscaría capturar una parte de la actividad financiera vinculada a BTC, un segmento que ha ganado atención a medida que más redes intentan convertir el capital pasivo de bitcoin en garantía productiva dentro de aplicaciones descentralizadas.

Más allá del atractivo comercial, esta iniciativa también refleja una estrategia conocida en el sector. Varias blockchains han tratado de acercarse al enorme valor almacenado en bitcoin para integrarlo en casos de uso DeFi. Cardano ahora quiere competir en ese espacio con una propuesta enfocada en mantener la autocustodia.

Qué más incluyen las propuestas y cómo se pagaría el trabajo

Además de Leios y Pogun, el paquete presentado por Input Output incluye propuestas más pequeñas orientadas a mejoras de rendimiento para el motor de contratos inteligentes de Cardano, infraestructura de pruebas de seguridad, herramientas para desarrolladores y servicios de API ampliados.

La empresa señaló que cada propuesta identifica responsables concretos de entrega. También vincula la financiación al cumplimiento de hitos, en lugar de liberar el dinero por adelantado. Eso significa que los desembolsos quedarían atados a etapas de ejecución verificables, una estructura diseñada para reforzar la rendición de cuentas.

Ese esquema busca responder a una demanda habitual en las comunidades cripto. Los votantes suelen pedir más transparencia sobre quién ejecuta el trabajo, cómo se medirá el progreso y en qué momentos se habilitarán los fondos. En entornos descentralizados, esos mecanismos pueden influir tanto como el mérito técnico de las ideas.

La discusión, por tanto, no se limita a si las iniciativas son ambiciosas o útiles. También gira en torno a si la arquitectura de pagos y supervisión propuesta es suficiente para justificar un nuevo desembolso millonario desde el tesoro.

Una votación que medirá la madurez de la gobernanza de Cardano

La votación se abrió el martes y se extenderá hasta el 24 de mayo. Las decisiones quedarán en manos de aproximadamente 1.000 delegados elegidos, conocidos como DReps, quienes representan a los tenedores de ADA de una manera similar a los representantes por poder en una empresa cotizada.

Charles Hoskinson, fundador de Input Output, tiene previsto publicar un video esta semana para defender directamente la propuesta ante esos delegados. El gesto subraya que el respaldo ya no puede darse por descontado y que incluso la organización históricamente dominante debe hacer campaña para justificar su solicitud.

La importancia de esta votación también radica en los cambios institucionales ocurridos desde la aprobación del paquete del año pasado. La propuesta de USD $97,5 millones para 2025 fue aprobada, pero desde entonces la Cardano Foundation asumió el brazo de subvenciones del proyecto, mientras Intersect tomó la administración del software principal de la red.

Esos movimientos crearon alternativas que antes no existían con la misma claridad. Por eso, el resultado final, ya sea aprobación o financiación parcial, dará pistas sobre cuánto ha cambiado la cultura de decisión dentro de Cardano.

Señales del ecosistema mientras avanza la discusión

Input Output también aprovechó su comunicado para resaltar avances recientes en el ecosistema. Entre ellos mencionó que la nueva stablecoin de Cardano, USDCx, alcanzó 14,6 millones de tokens en circulación pocas semanas después de su lanzamiento.

Además, el total de activos depositados en Cardano, una métrica común para medir uso de red, pasó de USD $137,5 millones a USD $142,7 millones en el mismo período. Aunque el aumento es moderado, la empresa lo presentó como una señal de actividad en crecimiento.

Estos datos ayudan a contextualizar la discusión sobre financiación. Si la red muestra más uso, más liquidez y más herramientas para atraer desarrolladores, la comunidad podría ver con mejores ojos inversiones de infraestructura.

Al mismo tiempo, los números positivos no garantizan el resultado. La pregunta de fondo sigue siendo si Cardano quiere seguir financiando a su actor técnico más importante en una escala relevante, o si prefiere acelerar una transición hacia un ecosistema más distribuido.

En ese sentido, el caso de Input Output resume una tensión más amplia del mundo blockchain. Las redes descentralizadas necesitan líderes técnicos fuertes para evolucionar, pero también instituciones que impidan que esa fortaleza se convierta en dependencia estructural. Cardano ahora pondrá esa disyuntiva a votación.

Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 
 
 

Una declaración de un almirante estadounidense volvió a poner a Bitcoin en el centro de la conversación pública: el gobierno de EE. UU. sí opera un nodo de la red, aunque no está minando BTC. La precisión importa, porque revela una forma de participación técnica muy distinta a la que muchos imaginan.***

  • Un almirante de EE. UU. afirmó que el gobierno opera un nodo de Bitcoin.

  • La declaración aclara que ejecutar un nodo no equivale a minar BTC.

  • El caso reaviva el debate sobre cómo interactúan los gobiernos con la infraestructura de Bitcoin.

🚨 El gobierno de EE. UU. opera un nodo de Bitcoin, pero no está minando BTC.

Un almirante confirmó esta participación técnica que no implica control sobre la red.

Correr un nodo permite verificar transacciones sin emitir nuevos bitcoins.

Esto marca un cambio en la relación… pic.twitter.com/0xhuYOSqFv

— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) April 23, 2026

El gobierno de Estados Unidos opera un nodo de Bitcoin, pero no está minando BTC. La precisión vino de la voz de un almirante estadounidense, en una declaración que ayuda a distinguir dos funciones que suelen confundirse fuera del sector cripto.

En el ecosistema de Bitcoin, correr un nodo y participar en la minería son actividades distintas. Un nodo ayuda a verificar y transmitir transacciones y bloques según las reglas del protocolo. La minería, en cambio, implica aportar poder computacional para competir por la creación de nuevos bloques y recibir recompensas en BTC.

La información, reportada por Decrypt, resulta relevante porque muestra que el gobierno estadounidense mantiene algún grado de interacción directa con la infraestructura de Bitcoin. Sin embargo, también deja claro que esa relación no supone una participación en la emisión de nuevos bitcoins ni en la competencia minera de la red.

La diferencia no es menor. Para lectores menos familiarizados con el tema, un nodo completo sirve para validar de forma independiente el historial de transacciones y comprobar que las reglas de Bitcoin se cumplan. Eso fortalece la descentralización y permite consultar la red sin depender de terceros.

La minería cumple otra función. Los mineros agrupan transacciones, buscan resolver el problema criptográfico del sistema de prueba de trabajo y, si lo logran, añaden un nuevo bloque a la cadena. A cambio, reciben la recompensa correspondiente y las comisiones asociadas.

Por eso, que una entidad gubernamental opere un nodo no significa que esté obteniendo BTC recién emitidos. Tampoco implica que controle la red. En esencia, supone que mantiene una instancia del software de Bitcoin para observar, verificar o interactuar con la blockchain siguiendo las reglas públicas del protocolo.

Por qué importa que el gobierno corra un nodo

La revelación tiene un peso simbólico y técnico. Bitcoin fue diseñado como una red abierta, resistente a la censura y ajena a un control central. Que el propio gobierno de Estados Unidos ejecute un nodo sugiere que incluso las instituciones públicas reconocen la utilidad de conectarse de forma directa a esa infraestructura.

También habla del grado de madurez del ecosistema. Durante años, la relación entre gobiernos y criptomonedas estuvo dominada por la regulación, la fiscalización y los casos judiciales. Ahora, al menos en este punto, aparece otra capa: el uso de herramientas nativas de la red para verificar información por cuenta propia.

Desde una perspectiva técnica, operar un nodo puede servir para observar la actividad de la blockchain, corroborar transacciones o contar con acceso independiente a los datos de Bitcoin. No convierte al operador en dueño del sistema, pero sí le permite interactuar con él sin intermediarios.

Ese matiz importa en el debate público. Muchas veces se presenta a Bitcoin como una tecnología completamente externa a los Estados, o como una red que los gobiernos solo enfrentan desde el frente regulatorio. Este caso muestra una relación más compleja y más práctica.

Al mismo tiempo, la noticia no debe sobredimensionarse. El hecho de correr un nodo no representa una toma de control sobre Bitcoin ni una señal de adopción oficial como reserva o medio de pago. Se trata, al menos según lo informado, de una participación limitada a la capa de validación y observación de la red.

Nodo de Bitcoin versus minería de BTC

La aclaratoria del almirante es importante porque ayuda a desmontar una confusión muy extendida. En la conversación pública, muchas veces se usa la palabra “Bitcoin” como si todas las funciones de la red fueran iguales. Pero dentro de su arquitectura existen tareas bien diferenciadas.

Un nodo completo descarga y verifica la blockchain conforme a las reglas del protocolo. Revisa que los bloques sean válidos, que las transacciones respeten las normas de consenso y que no haya creación indebida de monedas. Esa labor no produce recompensas directas en BTC.

La minería sí está asociada a incentivos económicos. Requiere equipos especializados, consumo energético y participación competitiva en la seguridad de la red. Los mineros son quienes intentan añadir bloques nuevos y reciben, si tienen éxito, bitcoins recién emitidos junto con tarifas de transacción.

Por eso, la declaración del funcionario estadounidense delimita con claridad el alcance de la actividad gubernamental. El gobierno está corriendo la infraestructura necesaria para conectarse y verificar la red, pero no está desarrollando una operación minera para producir BTC.

Esa precisión también evita interpretaciones exageradas sobre el papel del Estado en el ecosistema. No hay evidencia, en la información disponible, de que el gobierno de Estados Unidos esté entrando al negocio minero ni compitiendo con empresas privadas del sector para obtener recompensas de bloque.

Lo que sugiere sobre la relación entre instituciones y Bitcoin

Más allá del dato puntual, el episodio refleja cómo Bitcoin ha dejado de ser una curiosidad marginal para convertirse en una infraestructura que incluso actores estatales consideran útil monitorear o verificar directamente. Esa evolución ha sido gradual, pero hoy resulta cada vez más visible.

Para el público universitario, el caso también abre una discusión más amplia sobre soberanía tecnológica y acceso a datos públicos en redes abiertas. Un nodo permite validar información sin depender de servicios comerciales, exploradores de bloques de terceros o proveedores centralizados.

En el plano político, la noticia puede alimentar distintas lecturas. Algunos verán la operación de un nodo como una señal de legitimación institucional. Otros la entenderán simplemente como una medida técnica de prudencia operativa. Ambas interpretaciones conviven mientras no exista más detalle oficial sobre el propósito específico del nodo.

Lo que sí queda claro es que Bitcoin mantiene una característica central desde su origen: cualquiera puede correr un nodo, desde un usuario individual hasta una institución pública, siempre que siga las reglas del protocolo. Esa apertura es parte de la fortaleza del sistema.

La declaración del almirante no cambia la naturaleza de Bitcoin, pero sí aporta una señal interesante sobre su alcance. La red sigue siendo descentralizada, abierta y verificable. Y ahora queda confirmado que una parte del gobierno estadounidense interactúa con ella desde esa capa básica de infraestructura, aunque sin involucrarse en la minería de BTC.

En un entorno donde cada gesto oficial relacionado con cripto puede mover percepciones, la noticia destaca por su sobriedad. No se trata de una adopción plena ni de una ofensiva minera estatal. Se trata, más bien, de un recordatorio de que Bitcoin ya forma parte del paisaje técnico que las instituciones no pueden ignorar.

Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 
 
 

La red Ronin, conocida por impulsar Axie Infinity y otros videojuegos blockchain, ya tiene fecha para iniciar su migración hacia Ethereum Layer 2, un movimiento que apunta a redefinir su infraestructura y ampliar sus capacidades dentro del ecosistema Web3.***

  • Ronin, la red asociada a Axie Infinity, estableció una fecha para su migración a Ethereum Layer 2.

  • El cambio marca una nueva etapa técnica para una de las infraestructuras más conocidas del sector gaming blockchain.

  • La migración busca mejorar la arquitectura de la red y su proyección dentro del ecosistema Ethereum.

🚀 ¡RONIN ANUNCIA MIGRACIÓN A ETHEREUM L2!

La red detrás de Axie Infinity se prepara para una nueva etapa técnica.

Este cambio busca mejorar la arquitectura de la red y su integración con Ethereum.

La migración podría abrir oportunidades para nuevos proyectos Web3 y mejorar… pic.twitter.com/NXfRB0s2lI

— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) April 23, 2026

Ronin, la red blockchain asociada al universo de Axie Infinity, anunció una fecha para ejecutar su migración hacia Ethereum Layer 2. El movimiento representa un cambio relevante para una infraestructura que durante años ha sido identificada como una cadena especializada en videojuegos Web3 y activos digitales orientados al entretenimiento interactivo.

La noticia coloca nuevamente a Ronin en el centro de la conversación sobre escalabilidad, interoperabilidad y evolución técnica en el sector cripto. Aunque muchas redes nacieron como soluciones específicas para un producto o una comunidad, varias de ellas ahora buscan integrarse con mayor profundidad al ecosistema más amplio de Ethereum, donde se concentra buena parte de la actividad de contratos inteligentes, finanzas descentralizadas y tokenización.

En este contexto, la decisión de migrar hacia una arquitectura de capa 2 puede leerse como una señal de madurez tecnológica. Para lectores menos familiarizados con el tema, una red Layer 2 es una infraestructura construida sobre Ethereum que busca reducir costos, acelerar operaciones y heredar parte de la seguridad de la red principal, sin depender de ejecutar todo directamente en la capa base.

Según informó Decrypt, Ronin ya definió la fecha para esa transición. El anuncio es importante porque la red fue creada por Sky Mavis para soportar Axie Infinity y luego fue ampliando su alcance hacia otros juegos y aplicaciones ligadas al entretenimiento digital y la economía tokenizada.

Un cambio estratégico para una red nacida en el gaming

Ronin se convirtió en un nombre ampliamente reconocido durante el auge de Axie Infinity, uno de los proyectos más visibles del modelo play-to-earn. En ese momento, la promesa central consistía en ofrecer a los usuarios una experiencia de juego apoyada en tokens y NFT, con una red propia capaz de procesar transacciones a menor costo que Ethereum en su capa principal.

Esa propuesta respondió a un problema concreto del mercado. En los momentos de mayor actividad de los juegos blockchain, operar directamente en Ethereum podía implicar tarifas demasiado elevadas para acciones cotidianas, como comprar activos, mover recompensas o ejecutar pequeñas operaciones dentro de una economía virtual.

Por eso, Ronin fue concebida como una solución especializada. Su existencia permitió a Axie Infinity escalar durante una etapa crucial, aunque también la convirtió en una red estrechamente ligada al desempeño del propio juego y a la evolución del mercado de NFT, que luego atravesó una fuerte corrección.

La migración hacia Ethereum Layer 2 sugiere una nueva orientación. Más allá del pasado de Ronin como cadena lateral enfocada en un ecosistema concreto, el movimiento parece alinearse con una tendencia más amplia del sector: construir redes más compatibles con la infraestructura dominante de Ethereum y facilitar una integración más natural con herramientas, aplicaciones y usuarios de ese entorno.

Qué implica migrar hacia Ethereum Layer 2

En términos generales, una migración a Ethereum Layer 2 puede traducirse en ventajas de desempeño, menores fricciones para desarrolladores y una narrativa más sólida de largo plazo. El punto central es que las soluciones de capa 2 se han transformado en uno de los enfoques preferidos del ecosistema para manejar mayor volumen sin sacrificar completamente la conexión con Ethereum.

Para una red como Ronin, esa transición podría abrir puertas para nuevos casos de uso, especialmente si el objetivo es atraer más estudios de videojuegos, proyectos NFT o iniciativas Web3 que valoren tanto la especialización en gaming como la cercanía técnica con Ethereum. La compatibilidad y la liquidez compartida son factores que pesan cada vez más en la decisión de equipos y usuarios.

También hay una dimensión simbólica. Durante varios años, el mercado cripto estuvo poblado por cadenas alternativas que competían por su propio espacio. Hoy, una parte importante de la innovación se concentra en cómo expandir Ethereum mediante capas adicionales, en vez de replicar ecosistemas completamente aislados.

Eso no significa que todas las redes pierdan identidad. En el caso de Ronin, su marca sigue muy vinculada al mundo de los juegos blockchain. Sin embargo, una arquitectura de capa 2 podría permitirle conservar ese perfil y, al mismo tiempo, conectarse mejor con el resto del mercado, algo clave en un sector donde la fragmentación suele limitar la adopción.

Axie Infinity y el intento de relanzar su infraestructura

El anuncio también tiene implicaciones para Axie Infinity, proyecto que fue durante un tiempo uno de los casos más emblemáticos del cruce entre videojuegos, NFT y criptomonedas. Su crecimiento explosivo atrajo millones de usuarios y convirtió a su economía digital en objeto de estudio para inversores, desarrolladores y analistas del sector.

Con el paso del tiempo, ese entusiasmo inicial se moderó. La caída del mercado, los cambios en las dinámicas del play-to-earn y la necesidad de construir modelos más sostenibles obligaron a muchos proyectos a replantear sus estrategias. Axie Infinity no fue la excepción y su infraestructura también necesitó adaptarse a un entorno distinto, menos eufórico y más exigente.

En ese escenario, la decisión sobre Ronin no parece ser un simple ajuste técnico. Puede interpretarse como parte de una etapa de reposicionamiento, donde la meta no es solo sostener una comunidad ya existente, sino ampliar la utilidad de la red y volverla más competitiva en una industria que ya no premia únicamente la novedad, sino la resiliencia, la usabilidad y la integración.

La relevancia del anuncio radica en que la red no está siendo presentada como una reliquia del auge NFT, sino como una infraestructura en evolución. Ese matiz es importante para cualquier actor del ecosistema gaming blockchain, un segmento que sigue buscando fórmulas capaces de combinar diversión, propiedad digital y economías sostenibles.

Contexto para el mercado de videojuegos blockchain

El sector de juegos Web3 atraviesa una etapa de redefinición. Tras los primeros ciclos de expansión, muchos proyectos entendieron que ofrecer incentivos tokenizados no bastaba para garantizar retención, calidad ni crecimiento orgánico. La experiencia del usuario, la estabilidad de la red y la facilidad para mover activos entre ecosistemas pasaron a ocupar un rol mucho más central.

En ese marco, la apuesta de Ronin por Ethereum Layer 2 puede leerse como un intento por alinearse con las nuevas exigencias del mercado. Los desarrolladores buscan infraestructuras que no solo procesen operaciones con eficiencia, sino que además sean compatibles con herramientas ampliamente utilizadas y con estándares que simplifiquen el despliegue de aplicaciones.

Además, la narrativa alrededor de Ethereum ha ganado fuerza gracias al crecimiento de diversas soluciones de segunda capa. Eso ha generado un entorno donde construir cerca de Ethereum puede ser visto como una ventaja competitiva, especialmente cuando la prioridad es captar liquidez, usuarios familiarizados con el ecosistema y acceso a una base tecnológica madura.

Si Ronin consigue ejecutar la migración sin fricciones importantes, el cambio podría reforzar su atractivo como plataforma para estudios de juegos blockchain. Al mismo tiempo, serviría como ejemplo de cómo una red originada en torno a un solo título puede evolucionar hacia una infraestructura más amplia, adaptable y conectada con el corazón del mercado de contratos inteligentes.

Por ahora, el dato confirmado es que la red ya estableció una fecha para el paso hacia Ethereum Layer 2. A partir de allí, la atención del mercado estará puesta en la ejecución, en el impacto sobre su ecosistema de desarrolladores y en la forma en que este cambio podría influir sobre el futuro de Axie Infinity y del gaming Web3 en general.

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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 
 
 
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