top of page

Minería

American Bitcoin, firma respaldada por la familia Trump y controlada mayoritariamente por Hut 8, activó 11.298 mineros de Bitcoin en Alberta y llevó su capacidad propia a 28,1 EH/s. El anuncio impulsó con fuerza a las acciones de ABTC y refuerza su estrategia de acumular BTC mediante minería a costos inferiores al mercado.

***

  • American Bitcoin activó 11.298 mineros en Drumheller, Alberta, y elevó su hash rate propio a 28,1 EH/s.

  • Las acciones de ABTC subieron más de 13% en la jornada y acumulan un alza de 49% en el último mes.

  • La empresa afirma haber minado Bitcoin con un descuento de 53% frente al precio spot en el cuarto trimestre de 2025 y ya supera BTC 7.000 en tesorería.

American Bitcoin Corp. anunció este miércoles la activación de 11.298 mineros de Bitcoin en su instalación de Drumheller, en Alberta, Canadá. Con este despliegue, la empresa elevó su tasa de hash propia total a 28,1 EH/s, distribuida a través de 89.242 máquinas.

El mercado reaccionó de inmediato al anuncio. Las acciones de la empresa dirigida por los hijos del presidente Donald Trump, bajo el ticker ABTC, subían más de 13% desde la apertura del miércoles y cotizaban recientemente en USD $1,41, en una señal de que los inversionistas leyeron la expansión como un paso relevante dentro de la estrategia operativa y financiera de la compañía.

La subida más reciente se suma a un avance mayor. Durante el último mes, los títulos de American Bitcoin han escalado 49%, luego de recuperarse desde un mínimo de USD $0,77 registrado el 30 de marzo. El nuevo impulso coincide con la entrada en operación de la capacidad anunciada previamente.

Según la información publicada por Yahoo Finance con datos atribuidos a Decrypt, la puesta en marcha de Drumheller cumple con los planes de expansión que la compañía había presentado por primera vez el 3 de marzo. La empresa enmarcó este paso como una ejecución conforme a cronograma, más que como una ampliación inesperada.

Expansión minera y eficiencia operativa

Con la activación ya completada, la flota propia de American Bitcoin opera con una eficiencia promedio de 16,0 J/TH. Ese indicador es seguido de cerca por el mercado minero porque permite estimar cuánta energía consume una operación para producir capacidad de cómputo, un factor decisivo para los márgenes en una industria intensiva en electricidad.

En términos simples, una mayor tasa de hash suele traducirse en más capacidad para competir por recompensas de bloque dentro de la red Bitcoin. Sin embargo, esa escala solo resulta atractiva si viene acompañada por disciplina de capital, costos energéticos manejables y hardware suficientemente eficiente para sostener rentabilidad en distintos escenarios de precio.

Eric Trump, cofundador y director de estrategia de American Bitcoin, vinculó directamente la expansión con la tesis central del negocio. En un comunicado, afirmó: “Escalar la tasa de hash es una de las formas en que fortalecemos nuestra posición en Bitcoin”.

El ejecutivo agregó que poner estos mineros en línea en Drumheller refleja cómo la empresa busca liderar. “Movernos rápido, asignar capital con disciplina y aumentar nuestra exposición a Bitcoin de manera eficiente a escala institucional”, señaló en la misma declaración.

Más allá del efecto bursátil de corto plazo, el despliegue de nuevos equipos refuerza una apuesta estructural. American Bitcoin se presenta como una plataforma de acumulación de Bitcoin apoyada en minería propia a gran escala, con la idea de construir lo que define como infraestructura de Bitcoin de Estados Unidos.

La tesis de acumular Bitcoin por debajo del mercado

La empresa sostiene que su expansión en Drumheller fortalece su estrategia principal: acumular Bitcoin mediante minería propia a costos inferiores a los del mercado. Ese enfoque busca que cada bitcoin producido internamente represente una adquisición más barata que comprar directamente en el mercado spot, siempre que la estructura de costos lo permita.

American Bitcoin dijo que minó Bitcoin con un descuento de 53% frente a los precios spot (al contado) durante el cuarto trimestre de 2025. Esa referencia fue presentada como evidencia de que el modelo minero no solo agrega capacidad operativa, sino que también puede convertirse en una vía eficiente para construir reservas de BTC.

Como resultado, la tesorería de la compañía ya supera BTC 7.000. A valores aproximados citados en la noticia, ese monto equivale a cerca de USD $552 millones, una cifra que coloca a American Bitcoin entre las empresas con una reserva relevante del activo digital.

Matt Prusak, presidente de American Bitcoin, resumió la lógica en otro comunicado. “Esta implementación refleja nuestro modelo operativo en la práctica, convirtiendo la ejecución y las ganancias de eficiencia en una acumulación de Bitcoin de menor costo para los accionistas”.

Para los lectores menos familiarizados con el sector, esta estrategia se diferencia de la de compañías que compran Bitcoin directamente en mercado abierto con deuda, caja o emisiones de acciones. En este caso, la acumulación depende del desempeño de la infraestructura minera y de la capacidad de producir BTC de forma competitiva.

El contexto corporativo y político detrás de ABTC

American Bitcoin Corp. es una subsidiaria propiedad mayoritaria de Hut 8 Corp. La compañía opera en un cruce llamativo entre minería industrial, mercados públicos y narrativa política, dado que ha sido descrita como una firma respaldada por Trump y cuenta con Eric Trump entre sus cofundadores.

Ese componente político no es menor en el contexto actual de Estados Unidos. La expansión también coincide con un renovado apoyo legislativo a la minería doméstica de Bitcoin, un tema que ha ganado visibilidad a medida que varios actores buscan fortalecer la capacidad instalada norteamericana frente a otras jurisdicciones.

Recientemente, senadores presentaron un proyecto de ley denominado “Mined in America”, orientado a impulsar el sector. Aunque la noticia no detalla el contenido del texto legislativo, la sola existencia de la propuesta aporta un marco favorable para empresas que promueven la producción local de hash rate y la infraestructura vinculada a Bitcoin.

En ese sentido, la narrativa de American Bitcoin combina expansión técnica con posicionamiento estratégico. La empresa no solo está aumentando máquinas y eficiencia, sino que intenta alinearse con una visión más amplia sobre soberanía industrial, producción doméstica y acumulación corporativa de Bitcoin.

El movimiento también llega después de un período volátil para la acción. La propia cobertura relacionada había señalado que American Bitcoin alcanzó un hito de BTC mientras sus acciones tocaban su precio más bajo desde la oferta pública inicial. El repunte reciente muestra que el mercado sigue ajustando expectativas en torno al ritmo de ejecución de la firma.

Por ahora, los datos reportados apuntan a un hecho concreto: la compañía cumplió una expansión anunciada, sumó 11.298 mineros en Drumheller, llevó su flota a 89.242 máquinas y elevó su capacidad propia a 28,1 EH/s. En paralelo, ABTC ganó tracción bursátil y reforzó su relato de crecimiento basado en minería eficiente y acumulación de BTC.

Si esa tesis logra sostenerse dependerá de variables bien conocidas en la industria. El precio de Bitcoin, los costos energéticos, la dificultad de minado y la capacidad de mantener eficiencia operativa seguirán siendo determinantes. Pero, al menos por ahora, la expansión en Canadá ya tuvo un efecto visible en bolsa y consolidó el perfil de American Bitcoin como un actor a seguir dentro del sector minero corporativo.

Imagen original de , creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 
 
 

Uzbekistán puso en marcha una zona especial de minería de criptomonedas en toda Karakalpakstán, con beneficios fiscales hasta 2035 y permiso para vender activos minados en plataformas extranjeras. El nuevo esquema, sin embargo, mantiene un fuerte control estatal sobre los flujos de ingresos, que deberán pasar por cuentas bancarias locales.

***

  • El decreto presidencial crea el “Besqala Mining Valley” en toda la República de Karakalpakstán.

  • Los mineros aprobados podrán vender criptoactivos en exchanges nacionales o plataformas extranjeras.

  • La medida incluye exención fiscal hasta 2035, pero exige que los ingresos entren al sistema bancario de Uzbekistán.

🚨 Uzbekistán lanza la zona “Besqala Mining Valley” para la minería de criptomonedas 🚨

Exenciones fiscales hasta 2035 para atraer inversiones en Karakalpakstán.

Los ingresos deben ingresar a cuentas locales, manteniendo control estatal.

Energías renovables y otras fuentes… pic.twitter.com/VTj3dRB3uq

— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) April 22, 2026

Uzbekistán formalizó la creación de una zona especial para la minería de criptomonedas en toda la República de Karakalpakstán, en una decisión que combina incentivos fiscales con una supervisión financiera estricta. El nuevo marco busca atraer capital y actividad industrial hacia una región con rezagos económicos, al tiempo que integra la actividad minera al sistema bancario nacional.

La medida quedó establecida en una resolución presidencial firmada el 17 de abril y en vigor desde el 20 de abril. Bajo ese decreto nace el “Besqala Mining Valley”, una zona de minería de alcance regional donde las entidades jurídicas registradas podrán desarrollar operaciones cripto de forma autorizada y bajo reglas específicas definidas por el Estado.

La minería de criptomonedas es la actividad mediante la cual equipos informáticos validan transacciones y aseguran determinadas redes Blockchain. A cambio, los operadores reciben activos digitales, lo que convierte al costo energético, la regulación y el acceso a mercados de venta en factores decisivos para la rentabilidad del negocio.

En este caso, Uzbekistán no solo abre la puerta a nuevas operaciones, sino que también delimita cómo se monetizarán los activos extraídos. Ese equilibrio entre apertura e intervención marca el tono del nuevo esquema regulatorio y deja ver una estrategia más amplia de desarrollo económico basada en zonas especiales.

Cómo funcionará la nueva zona de minería

El decreto establece que las empresas registradas dentro del “Besqala Mining Valley” podrán realizar minería cripto utilizando una combinación de fuentes energéticas. Las entidades interesadas también podrán solicitar el estatus de residente a través de una nueva dirección dependiente del Consejo de Ministros de la república.

Uno de los puntos más relevantes es que los participantes autorizados tendrán derecho a vender los criptoactivos obtenidos mediante minería tanto en exchanges nacionales como en plataformas extranjeras. El marco también permite concretar estas ventas mediante contratos directos, así como intercambiar los activos por otros criptoactivos líquidos.

Sin embargo, la apertura comercial no implica libertad plena sobre el movimiento del dinero. Los ingresos provenientes de estas ventas deberán transferirse obligatoriamente a cuentas bancarias dentro de Uzbekistán, lo que asegura que el flujo financiero permanezca bajo vigilancia doméstica y dentro del circuito formal del país.

Ese detalle revela el objetivo dual del gobierno: atraer operadores con acceso a liquidez internacional, pero evitando que las ganancias queden totalmente fuera del alcance regulatorio nacional. En otras palabras, el país permite la venta global de los activos minados, aunque exige una repatriación bancaria de los ingresos.

Exenciones fiscales y nuevos costos para los operadores

El decreto también introduce un paquete de incentivos tributarios diseñado para hacer competitiva la nueva zona minera. Según la resolución, los residentes del área contarán con una exención fiscal que se extenderá hasta el 1 de enero de 2035, una ventana de largo plazo que puede resultar atractiva para empresas que evalúan instalar infraestructura intensiva en capital.

Junto con ese beneficio, el marco impone una obligación económica concreta. Los operadores deberán pagar cada mes una tarifa equivalente al 1% de los ingresos obtenidos por su actividad minera a la dirección de la zona especial, lo que configura una suerte de canon operativo por participar en el régimen preferencial.

Además, la resolución ordena a los funcionarios presentar, en un plazo de dos meses, proyectos de enmienda al código fiscal de Uzbekistán. Esto sugiere que el gobierno todavía está ajustando la arquitectura legal que acompañará al “Besqala Mining Valley”, por lo que podrían venir cambios adicionales en materia tributaria y administrativa.

Desde el punto de vista empresarial, el atractivo del esquema dependerá de cómo se balanceen esas ventajas e imposiciones. La exención fiscal puede reducir costos significativamente, pero el control sobre los ingresos y el pago mensual sobre facturación añaden condiciones que los participantes deberán ponderar antes de comprometer capital.

Un cambio frente a la política anterior sobre energía

El nuevo decreto también modifica de manera importante el enfoque previo de Uzbekistán hacia la minería de criptomonedas. En 2023, la Agencia Nacional de Proyectos Prospectivos, conocida como NAPP, emitió un decreto de licencias que exigía a las empresas utilizar exclusivamente energía solar para minar activos digitales.

La nueva normativa flexibiliza ese criterio y autoriza una mezcla más amplia de fuentes energéticas dentro de la zona. Entre ellas se incluyen energías renovables, hidrógeno y electricidad de la red, aunque esta última estará sujeta a tarifas más elevadas, un mecanismo que parece buscar equilibrio entre viabilidad económica y presión sobre el sistema eléctrico.

Ese ajuste es relevante porque la disponibilidad y diversidad de energía suele ser un factor clave para la competitividad minera. Limitar la actividad únicamente a energía solar podía reducir opciones operativas, especialmente en instalaciones que necesitan suministro continuo o respaldo en horas no pico.

Con el nuevo modelo, Uzbekistán parece reconocer esa realidad sin abandonar por completo la señal de política energética. La posibilidad de usar la red existe, pero con un costo mayor. Así, el gobierno conserva un incentivo económico para favorecer alternativas renovables o complementarias como el hidrógeno.

Karakalpakstán como laboratorio de inversión

La decisión sobre minería cripto se inserta en una estrategia más amplia de zonas especiales en Karakalpakstán. La región ha sido identificada como un territorio con altas tasas de pobreza y desarrollo industrial limitado, según un informe de 2025 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo citado en la cobertura original.

En ese contexto, el gobierno uzbeko ha venido usando incentivos territoriales para atraer proyectos intensivos en infraestructura. La minería de criptomonedas encaja en esa lógica porque puede movilizar inversión en energía, centros de datos, equipamiento y servicios especializados, aunque su impacto social de largo plazo depende de cómo se integren esas operaciones a la economía local.

La iniciativa actual no es un caso aislado. Según un reporte de Reuters citado por Cointelegraph, en noviembre de 2025 Uzbekistán también había establecido en Karakalpakstán una zona separada libre de impuestos para proyectos de inteligencia artificial y centros de datos.

Bajo esa iniciativa, las empresas extranjeras que inviertan al menos USD $100.000.000 obtienen exenciones totales de impuestos y aranceles hasta 2040. El objetivo oficial, de acuerdo con ese reporte, es atraer más de USD $1.000.000.000 en inversión extranjera para 2030 a partir del proyecto de zona especial de IA.

Lo que revela la estrategia de Uzbekistán

Visto en conjunto, el “Besqala Mining Valley” muestra que Uzbekistán está afinando una política de atracción de capital tecnológico con fuerte intervención estatal. El país ofrece flexibilidad comercial, alivio fiscal y apertura sectorial, pero sin renunciar al control sobre las vías formales de ingreso y supervisión financiera.

Para la industria cripto, esto puede interpretarse como una señal pragmática. Uzbekistán no está promoviendo una desregulación total, sino un modelo administrado en el que la actividad es bienvenida siempre que opere dentro de un perímetro legal claro, mantenga ingresos en bancos locales y contribuya al esquema económico nacional.

También hay una dimensión competitiva. En un mercado donde varias jurisdicciones buscan atraer mineros tras cambios regulatorios y energéticos en distintas regiones del mundo, la combinación de exención fiscal hasta 2035 y acceso a mercados extranjeros puede resultar llamativa. No obstante, los operadores deberán evaluar si las obligaciones financieras y administrativas compensan esas ventajas.

Por ahora, el paso dado por Uzbekistán posiciona a Karakalpakstán como un nuevo punto de interés en el mapa de infraestructura digital de Asia Central. Si el experimento logra canalizar inversión sostenida, empleo y actividad industrial, podría convertirse en un caso de estudio para otros países que intentan vincular blockchain, energía y desarrollo regional bajo esquemas de supervisión estatal.

Imagen de Unsplash

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 
 
 

Core Scientific quiere recaudar USD $3.300 millones en bonos de alto rendimiento para financiar su transformación desde la minería de bitcoin hacia centros de datos orientados a inteligencia artificial, en una jugada que refleja cómo la presión de costos y el halving han empujado a buena parte del sector minero a buscar nuevos márgenes en la infraestructura digital.***

  • Core Scientific planea captar USD $3.300 millones en bonos basura para financiar construcción, reservas y refinanciar deuda.

  • La empresa desarrolla seis centros de datos de IA arrendados a CoreWeave por 12 años, con ingresos estimados de USD $10.000 millones.

  • Tras el halving de 2024 y el deterioro de la rentabilidad minera, la firma acelera su giro desde bitcoin hacia infraestructura para IA.

🚨 Core Scientific busca USD $3.300 millones en bonos para transformar su modelo hacia centros de datos de IA.

La firma se aleja de la minería de Bitcoin, afectada por altos costos y el halving de 2024.

Desarrollarán seis centros de datos para CoreWeave con ingresos proyectados… pic.twitter.com/wgVn9ZwZdw

— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) April 22, 2026

Core Scientific, una empresa que durante años fue identificada como uno de los grandes mineros de bitcoin en Norteamérica, ahora busca consolidar una transición mucho más ambiciosa. La compañía se prepara para recaudar USD $3.300 millones mediante una venta de bonos basura para financiar su expansión en centros de datos enfocados en inteligencia artificial.

La operación refleja un cambio estructural que se viene observando en parte de la industria minera. Lo que antes eran instalaciones diseñadas para procesar bloques y asegurar redes blockchain, hoy empieza a convertirse en infraestructura útil para cargas de trabajo de IA, un negocio que exige enormes cantidades de energía, espacio y sistemas de refrigeración.

Según reportó CoinDesk, Core Scientific está construyendo seis centros de datos para cargas de trabajo vinculadas a inteligencia artificial. Esa capacidad fue arrendada a CoreWeave bajo un acuerdo de 12 años, y el conjunto del contrato podría generar alrededor de USD $10.000 millones en ingresos.

En ese contexto, la emisión de deuda no solo apunta a financiar el crecimiento. También servirá para reembolsar deuda existente y reforzar reservas, una señal de que el giro hacia IA requiere una base financiera más amplia y una estructura de capital capaz de sostener proyectos intensivos en inversión.

Una apuesta grande en un mercado de deuda más riesgoso

El auge de la inteligencia artificial ha empujado al límite varios componentes críticos de la cadena tecnológica. La demanda por centros de datos, electricidad y chips avanzados ha crecido con tal velocidad que muchas empresas están recurriendo a los segmentos más riesgosos del mercado de deuda para captar fondos con rapidez.

En el caso de Core Scientific, la venta de bonos se inscribe dentro de una ola mayor de financiamiento para infraestructura de IA. De acuerdo con Bloomberg, los prestatarios vinculados a este sector han recaudado USD $17.900 millones en bonos basura en lo que va de 2026, una cifra que ilustra la escala del apetito inversor por este tipo de activos.

La compañía no llega a esta etapa desde cero. El mes pasado vendió BTC para impulsar aún más su giro hacia la IA. La firma todavía posee “menos de 1.000 bitcoin”, según indicó su director financiero, Jim Nygaard, un dato que subraya cuánto se ha reducido el peso del activo dentro de la estrategia corporativa actual.

El uso previsto de los recursos también deja ver el nivel de exigencia del negocio. Core Scientific dijo que destinará parte del dinero a apoyar la construcción en varios estados si los costos superan los fondos disponibles. Esa advertencia muestra que la expansión en IA no solo demanda visión estratégica, sino una enorme disponibilidad de capital.

Del liderazgo en minería a la reestructuración

Para entender el giro, conviene recordar de dónde viene la empresa. Core Scientific fue fundada en 2017 y logró convertirse en uno de los mayores mineros de bitcoin de Norteamérica. Sin embargo, el deterioro del entorno para la minería terminó golpeando con fuerza su balance.

En diciembre de 2022, la compañía se acogió al Capítulo 11. La combinación de altos costos energéticos y un precio débil de bitcoin presionó su operación hasta hacer inviable el modelo previo. La reestructuración marcó un punto de quiebre para una firma que había crecido al calor del mercado alcista cripto.

La salida de ese proceso llegó en enero de 2024, cuando Core Scientific emergió de la reorganización y volvió a cotizar en Nasdaq bajo el ticker CORZ. Desde entonces, el foco del mercado ha estado puesto en si la empresa podría convertir su infraestructura heredada de la minería en una plataforma útil para la nueva fiebre por la IA.

Esa posibilidad se volvió más tangible por la calidad de los activos que conservaba. Los mineros de bitcoin suelen contar con centros de datos ya construidos, contratos de energía, conexiones a la red y ubicaciones aptas para refrigeración. En la práctica, esos elementos también son muy valiosos para empresas que necesitan desplegar cómputo intensivo para inteligencia artificial.

Por qué la IA resultó más atractiva que seguir minando bitcoin

El trasfondo económico del cambio está en los márgenes. El halving de abril de 2024 redujo la recompensa por bloque de BTC 6,25 a BTC 3,125. Esa disminución automática de ingresos golpeó a todo el sector, sobre todo a las compañías con estructuras de costos elevadas o menor eficiencia operativa.

Al mismo tiempo, hacia finales de 2025, el costo promedio en efectivo para minar un bitcoin había aumentado, mientras el precio del propio activo había retrocedido desde más de USD $125.000 hasta cerca de USD $75.800. Ese doble movimiento empeoró la ecuación para muchos operadores que dependían casi por completo del negocio minero.

Con mayores costos energéticos y una competencia cada vez más intensa, buena parte de los mineros dejó de ser rentable. En ese escenario, buscar ingresos alternativos dejó de ser una opción táctica para convertirse en una necesidad estratégica. La IA apareció entonces como una salida con potencial de contratos largos y márgenes más atractivos.

Para varios hyperscalers y grandes tecnológicas, asociarse con empresas que ya tienen acceso a energía y sitios preparados puede ahorrar tiempo crítico. El valor ya no está solo en los equipos de minería, sino en la infraestructura física y eléctrica acumulada durante años. Por eso nombres como Microsoft, Alphabet, matriz de Google, y otros actores han mostrado interés en este tipo de activos.

Seis centros de datos y un contrato a 12 años con CoreWeave

El corazón de la nueva etapa de Core Scientific está en sus seis centros de datos en construcción. Estas instalaciones estarán dedicadas a soportar cargas de trabajo de inteligencia artificial, y su capacidad fue arrendada a CoreWeave mediante un acuerdo de 12 años.

El dato más llamativo es la magnitud del flujo potencial asociado a ese convenio. Según la información citada por la fuente, el acuerdo podría aportar cerca de USD $10.000 millones en ingresos. Para una empresa que salió de bancarrota hace poco más de dos años, se trata de una transformación financiera de gran escala.

La apuesta de Core Scientific no ocurre en aislamiento. Operaciones recientes vinculadas a centros de datos respaldados por Google y a CoreWeave recaudaron en conjunto USD $6.700 millones. A su vez, Edged Compute está promoviendo USD $1.300 millones en bonos para financiar instalaciones arrendadas a CoreWeave y a una unidad de Alibaba.

Ese conjunto de transacciones deja en claro que el mercado ya ve a la infraestructura para IA como una clase de activo capaz de absorber grandes montos de deuda de alto rendimiento. También confirma que CoreWeave se ha convertido en un actor central dentro de esta cadena, tanto por su demanda de capacidad como por su influencia en la estructuración financiera de nuevos proyectos.

La reacción del mercado y lo que muestra el caso Core Scientific

Las acciones de Core Scientific subían cerca de 6% este martes y acumulan casi 42% en lo que va del año. En contraste, bitcoin ha caído 11% en el mismo período. Esa divergencia ayuda a explicar por qué el mercado ha comenzado a premiar más a ciertas empresas por su exposición a IA que por su relación directa con la minería cripto.

El caso no implica que la minería de bitcoin haya perdido toda relevancia, pero sí muestra cómo las condiciones del ciclo actual están reordenando prioridades. Las empresas con acceso a energía, suelo industrial y conectividad eléctrica pueden encontrar un mejor retorno al alquilar capacidad para IA que al seguir dedicando toda su operación al hash rate.

En ese sentido, Core Scientific aparece como uno de los primeros mineros en ejecutar un giro de gran escala, lo que le permitió atraer atención de inversionistas y convertirse en referencia dentro de esta tendencia. Su recorrido, desde la expansión minera hasta la bancarrota y luego la reconfiguración hacia centros de datos de IA, resume bien cómo está cambiando la economía de la infraestructura digital.

La colocación de USD $3.300 millones será una prueba importante. Si la empresa logra cerrar la operación en términos favorables, reforzará la idea de que el mercado está dispuesto a financiar esta nueva generación de compañías híbridas, nacidas en cripto pero reposicionadas alrededor de la inteligencia artificial.

Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 
 
 
bottom of page